Se difundió un estudio oficial que evalúa las secuelas de la recesión en la que están sumidos los productores lecheros desde hace dos años. Los tamberos reclaman medidas de auxilio

Un informe elaborado por el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), que depende de la Fundación PEL y el Ministerio de Agroindustria de la Nación, conducido por Ricardo Buryaile, difundió cifras que reflejan la crisis que se vive en el sector lechero por las inundaciones y la situación económica. De este modo, el propio Gobierno nacional reconoce la caída en la producción láctea a través de los datos suministrados, lo que hasta ahora era solo una afirmación que formaba parte de los reclamos del área.

Ante la caída del consumo por parte de los argentinos, que han recortado hasta en la compra de leche para llegar a fin de mes, también se han visto perjudicados los tamberos. La pérdida de poder adquisitivo de los consumidores no fue el único factor que golpeó al sector lácteo ya que, según el OCLA, la crisis fue generada por “los problemas de nuestro propio contexto económico y las deficiencias estructurales del área lechera argentina”, a lo que se sumó el factor climático.

“No se pueden desconocer las secuelas productivas, económicas, financieras y sociales que ha dejado la crisis, tanto para el sector primario como para el industrial. El importante cierre de tambos, la salida de vacas del sistema productivo, el incremento de los niveles de endeudamiento y el achique de la actividad lechera en general son pruebas de esos efectos negativos”, sostuvieron desde el OCLA.

Cierre de tambos

En este contexto, muchos tambos se unificaron, otros cerraron y algunos representantes de entidades rurales afirman que actualmente varios están en venta, mientras que en la Provincia hay algunos con 500 o 700 animales. A esto se suma que algunas zonas de Buenos Aires se encuentran en peores condiciones que otras después de las inundaciones. Por su parte, los productores de Córdoba y Santa Fe tienen una gran preocupación por el exceso de humedad que no permite realizar la siembra.

En conclusión, la caída de la producción y la exportación se debe al hecho de que los tamberos están endeudados, las inundaciones complican su trabajo y el consumo de lácteos cayó por la pérdida de poder adquisitivo de los argentinos, como reflejó el OCLA. El derrumbe de la exportación es producto de la falta de leche, porque no se está generando la cantidad suficiente para el mercado interno y no alcanza para exportar.

Ante esto, el Observatorio que depende del Ministerio de Agroindustria propone “encarar cambios estructurales para aprovechar los momentos favorables y estar preparados para enfrentar los desfavorables”. Sin embargo, los pequeños y medianos productores en crisis piden acciones concretas al Gobierno nacional, y también reclaman a los industriales que se les pague un precio justo por el litro de leche.

“Son muchos años de precios bajos”

Juan Manuel Otero – Asociación de Productores Lecheros de Argentina (APLA) 

“La situación es complicada. El tema climático es puntual y siempre existió, lo que sucede es que son varios años de precios bajos. Eso hace que muchos productores estén endeudados y no puedan desen­deudarse. Estamos cobrando $5,50 el litro de leche y deberíamos estar en $7. Pero además hay otros productos de la Canasta con los que hay que comparar, y el litro de leche, que es lo que más se ve reflejado en la góndola, está a más de $20.

No vemos que haya voluntad real por parte de los industriales de mejorar a la brevedad el precio que nos pagan y el Gobierno podría hacer más, porque no ha hecho nada, ha dejado que la cosa se arregle sola. Dejaron que el libre mercado acomode todo y eso hizo que algunos sectores ganen bien y otros no. Los más débiles de la cadena somos los más golpeados.

En Santa Fe y parte de Córdoba la producción ha caído más de lo que dicen, por el cierre de tambos y la inundación, entre otros factores. Han cerrado muchos tambos por el clima, las inundaciones y los precios por debajo de la línea de rentabilidad, que no se alcanzan a acomodar. La provincia de Santa Fe fue la más golpeada en este sentido, ya que muchos productores liquidaron y pusieron las tierras en alquiler.

Algunos tuvieron esperanzas en el nuevo Gobierno y este no les dio ninguna solución, por lo que tomaron la decisión de cerrar, sobre todo los pequeños y medianos productores. Pero muchos no tienen chances de hacer otra cosa y deben seguir con el tambo”.

“Lo que falta son créditos a largo plazo”

Tomás Bohner – Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) 

“Tenemos un precio cercano a los $5,50 y con eso nos encargamos de los costos directos, que son los que se gastan todos los meses, aunque no cubre la amortización a largo plazo. Pero hay una gran incertidumbre y hay muchos cierres de tambos. También hay concentración en aumento, porque los chicos son comprados por otros más grandes.

A todo esto se suma que hay una gran preocupación por el tema climático de ahora en adelante, o sea septiembre, porque ya estamos en fecha de sembrar maíz y toda la zona está bajo agua. Tendríamos que estar sembrando y no podemos hacerlo por el barro. Eso repercutirá el año que viene, porque lo que haríamos ahora serían los silos de 2018.

La caída de las exportaciones se da porque en algunos momentos del año hubo de un 10% a un 15% menos de producción de leche. Por lo tanto, para no desabastecer el mercado interno, las empresas no exportaron, ya que en primer lugar están los argentinos.

Lo que falta son créditos a largo plazo, porque hoy tenemos que hacer una inversión muy grande en maíz, en la siembra de verano, que se consumiría en marzo próximo. Falta financiación para levantar las deudas que tienen los tamberos desde hace dos años”.

La caída del sector, en cifras*

– Baja en la producción: 0,6%

– Caída de la exportación: -30,7%

– Venta de leche refrigerada: -22,1%

– Venta de quesos semiduros: -4,3%

– Venta de otros quesos (rallados, en polvo, etc.): -35,1%

– Venta de dulce de leche: -5,1%

– Venta de leches chocolatadas: -9,7%

– Venta de manteca: -18,8%

– Venta de postres y flanes: -9,3%

– Venta de yogures y leches fermentadas: -3,5%

Fuente: diario hoy