Los integrantes del clúster quesero de Villa María y la región cerraron el año trabajando en el marco de un programa provincial, siempre con la mirada puesta en el futuro, en mejorar para ampliar sus posibilidades decrecimiento. El desafío inmediato es 2010
Se realizó en la ciudad en las instalaciones de la ESIL (Escuela Superior Integral de Lechería), el foro de cierre de año del clúster quesero de Villa María y la región, en el que vienen trabajando distintos sectores representativos de la cadena láctea, con un proyecto de Prosap (Programa de Servicios Agrícolas Provinciales), basado en la necesidad de sostener, ampliar y difundir la producción quesera de nuestra región.
Esta instancia fue muy importante, dado que el resultado de la misma orientará la estrategia y las líneas de acción que darán lugar a los proyectos que beneficiarán al clúster al que asistieron más de 60 representantes de todos los sectores que conforman la cadena productiva lechera y quesera de la zona.
Se trabajó en mesas con representantes de los productores y la industria, que integran el grupo impulsor, para analizar el avance y logros de este emprendimiento, presentaron las conclusiones, de este emprendimiento que beneficiará a todas las Pymes queseras de la región.
El trabajo
Se trabajó con consignas y en cada mesa se encontraba uno de los participantes del equipo técnico del foro, y se destacó la importancia de trabajar a nivel sectorial.
Cada grupo aportó ideas, temas y líneas nuevas que se incorporarán al análisis, y entre las conclusiones más importantes puestas a consideración y sobre lo que se trabajará el próximo año, se destacaron:
- La preocupación por costos fijos y variables.
- La certeza de que es necesaria la vocación de empresa.
- El aprovechamiento de servicios de información y servicios tecnológicos y científicos.
- El beneficio de contar con recursos humanos capacitados para el desarrollo del sector.
- Como debilidades resalto el tema de recursos financieros, y se reconoció como gran oportunidad la evolución del Mercado, que representa además una amenaza, por la inestabilidad actual.
“Una mejora competitiva”
-Leonardo Otheguy: ingeniero en alimentos, cumple el rol de facilitador metodológico del Prosap, en el proceso de formación del plan de mejora competitiva para este clúster. “Una de las partes importantes en la formulación del plan de mejora competitiva es lograr que el mismo sea consensuado por todos los actores. Es difícil lograr que haya participación de todos sin que se torne en una asamblea de discusiones, por lo que se conforman grupos de trabajo, con la participación en cada grupo de la gente de la ESIL y del INTA, que conforman el equipo técnico, que realizan el relevamiento y análisis de la información y luego se presentan las conclusiones al grupo impulsor, que son representantes de los sectores privados e instituciones que están dentro del Clúster”, explicó Otheguy.
El ingeniero sostuvo que “están convalidados ya los dos grupos de trabajo, uno técnico y otro impulsor, en la segunda etapa que fue de relevamiento de información sobre la situación competitiva del clúster”.
Manifestó también que “los proyectos concretos surgirán a partir del resultado de esta reunión donde se verá que consideran los desafíos mas importantes para los involucrados de la región como productora de quesos y a partir de allí se definirán los pasos a seguir en 2010″.
Paso a paso…
-Mercedes Rosales fue la primera en brindar un panorama para los grandes desafíos.
La coordinadora del clúster quesero de Villa María y la región fue el nexo entre los actores del territorio y el equipo del Prosap de Buenos Aires, con el facilitador metodológico asignado a este grupo.
El clúster, explicó Mercedes Morales, “es una de las herramientas que ofrece el Prosap, como programa que viene desde el Ministerio de Agricultura de la Nación desde hace más de 10 años, apuntando a mejorar la competitividad de los territorios, mejorando la situación de los productores y facilitando la actividad. Y esta área, un tanto nueva, tiene que ver con la relación público-privada, y dentro de esta área de competitividad está el de impulsar las producciones regionales, con un fuerte compromiso y protagonismo de los actores privados”.
“No es una política pública que baja definida, sino que se construye en el territorio, gestando los proyectos de acuerdo a las necesidades planteadas por el sector, y que mejorarían la situación de todos los involucrados en la cadena productiva de nuestra ciudad y a 80km a la redonda, donde hay Pymes lácteas, encuadradas en Pylacor o Apymel, productores primarios que entregan a fábricas dentro de este territorio, vendedores de insumos, es decir, todo lo que hace al funcionamiento de la cadena”, expresó Morales.
Añadió que “el sector que respondió masivamente a la convocatoria es el de las Pymes lácteas, pero eso no significa que sea excluyente a las grandes fábricas”.
A su entender, “todo el año 2009, fue de intenso trabajo de formación, información y capacitación, intentando lograr la sensibilización de los empresarios para familiarizarnos con los términos y sus significados reales, como clúster, iniciativa de desarrollo, mejora competitiva, etcétera, etcétera”.
Uno de los grandes desafíos es que los productores “tomen posta de este proyecto, y sepan demandar en función a sus necesidades”, indicó Morales, “entendiendo que la iniciativa de este trabajo, no es una suma de necesidades y demandas puntuales, sino de conjunto y sectorial, dejando de mirar el ombligo propio y logrando mirada de conjunto, y con la participación impecable, que cabe destacar, de la ESIL y el INTA Villa María, con un trabajo serio y responsable de todos los participantes”.
La coordinadora planteó los objetivos: “Continuar con el trabajo, se retoma en febrero, con la metodología implementada implica identificarnos con una realidad productiva regional. En esta oportunidad se realizó un análisis de la situación competitiva del clúster, tanto interna como externa para saber dónde estamos parados y definir hacia dónde queremos ir y cómo. Que será a través de proyectos concretos que deberán materializarse en 2010″.
-Carlos Berra, un especialista en la materia, también forma parte del equipo técnico como colaborador en la estructura general del clúster y lo que significa el funcionamiento del mismo y particularmente en el sector industrial, marcó la importancia del clúster.
“En muchos sitios del mundo, en Europa ya es habitual, más en Latinoamérica es un sistema asociativo que crece y con gran éxito, en Colombia, en México, en Perú, ya funcionan pequeños y no tan pequeños clúster queseros, de quesos de leche de vaca y ovina en el caso peruano, y es lo que se viene en la comercialización de productos regionales”, dijo Berra.
“Esto de nuclear a la gente de la cadena lechera regional, dentro de un sistema de clúster, es una idea que desde la ESIL se esta promoviendo desde hace 20 años, especialmente para promover a los productores y fabricantes pequeños, que resultan siempre los más desprotegidos y se ha tropezado con las limitaciones propias y ajenas, quizá no era entonces el momento y los intereses del sector tampoco lo demandaban, teniendo en cuenta además que al Estado no le interesaba, quitando apoyo con su ausencia, no se encontró anteriormente, la sinergia necesaria para la realización”, reflejó.
Berra expresó que “hoy se ha dado esta alternativa interesante de Estado, sectores privados y se puede apuntar a distintos objetivos. Uno es jerarquizar los productos elaborados en nuestra región, desde el punto de vista comercial, que obtengan mayor valor agregado, mejor presencia en el mercado, uniformidad en la calidad, etcétera, etcétera”.
“La intención de un clúster, es que todos los actores de la cadena productiva de valor, no sólo sigan sosteniéndose, sino que estén cada vez mejor, y eso también jerarquiza la región, convirtiéndola en un referente y además se van vislumbrando nuevos horizontes y trascienden los límites regionales, y eso es muy importante”, concluyó.
Gadara: “El foro tiene la última palabra”
-Alfredo Gadara, por la ESIL: es responsable de la tarea de la escuela, integrando el equipo técnico conjuntamente con el INTA, está abocado específicamente a la parte industrial y el instituto nacional a la producción primaria, “conformando entre ambas instituciones al artífice local que tiene que llevar adelante el trabajo con el respaldo del Grupo Impulsor y la validación del foro que está conformado por todos los actores que deseen sumarse. Y es el foro el que tiene la última palabra”, afirmó.
“La importancia del uso de las herramientas que nos trae el Prosap, es evolucionar en el tema ‘competitividad’, ordenar la información y las ideas, realizar análisis de situación, y definir líneas de trabajo que apuntan a ser más competitivos como clúster regional”, aseguró Gadara.
Para él, “esto incluye temas de calidad, de asociación, sinergia entre todos los eslabones de la cadena, pensándolo desde la producción primaria hasta la parte comercial”.
“Una integración vertical que no es nada fácil. Todo esto y más, es lo que se va priorizando en función a lo planteado y permiten definir algunas líneas de acción que apuntan básicamente a la competitividad”, agregó Gadara.
En cuanto al “tema comercial, tanto el INTA como la ESIL, tienen algunas debilidades, en el manejo de cuestiones conceptuales, ya que no son sus acciones específicas, de todas maneras desde estas instituciones, hay referentes operativos en materia comercial y de gestión y se recurrirá a otros organismos especializados, como universidades, que aporten sus conocimientos para trabajar en esa área, apuntando a posicionarnos en el Mercado en general, en principio pensando en un mercado interno por el perfil de los productos que se elaboran, sin descartar la posibilidad de un mercado externo como una alternativa pequeña pero de continuidad y ése es un desafío”.
Por último, mencionó los objetivos: “Ya pasamos la etapa de diagnóstico, ahora estamos en una etapa de validación, y luego definiremos las líneas de acción para comenzar el próximo año y llevarlas a cabo, destacando el convencimiento de los integrantes, donde la mayoría tiene experiencia de trabajo conjunto, de la importancia de acciones estratégicas grupales, como el asociativismo, que significa potenciarse mutuamente priorizando el sector”.